QUÉ
ES LA PSICOTERAPIA BREVE

La
Psicoterapia Breve es una terapia de tiempo limitado, y centrada en
un foco. Estas son las dos características esenciales que la
diferencian de otras terapias.
TIEMPO:
Tradicionalmente se considera que la duración normal de una terapia
dinámica breve es de 1 a 24 sesiones, aunque en casos excepcionales
puede prolongarse. Más que el número de sesiones, lo que
define la terapia breve es la actitud de tiempo limitado por parte del
terapeuta y del paciente y la importancia de la relación coste-efectividad.
El
FOCO es un objetivo delimitado que mantiene centrados en la meta tanto
al terapeuta como al cliente-paciente. Se define por mutuo acuerdo y
sirve como brújula para que la terapia no se centre en la superficie,
o se eternice buceando en las profundidades del yo. Además, resulta
muy útil para valorar los avances conseguidos y para fijar adecuadamente
el momento de finalización de la terapia, una vez conseguidos
los objetivos previstos.
El
OBJETIVO de esta terapia es ayudar al paciente a superar sus propios
patrones problemáticos mediante nuevas experiencias y formas
de entender la vida: Se trata de modificar la forma en que la persona
se relaciona consigo misma y con los demás. No se centra en la
reducción de síntomas (aunque por supuesto se produce)
sino en el cambio de patrones y esquemas.
La
Psicoterapia Breve promueve un mayor crecimiento y desarrollo de la
mente al liberar las energías y aptitudes que hasta el momento
permanecían ligadas a los conflictos. Una vez liberada, esta
energía puede ser reutilizada para el adecuado y satisfactorio
desenvolvimiento de la personalidad, para disfrutar de la vida de forma
positiva y sostenible.
El
terapeuta breve es más activo y directivo y por lo tanto menos
neutral que aquellos que trabajan de manera prolongada. Utiliza técnicas
cognitivas, conductuales, emocionales y analíticas, entre otras,
tratando de cambiar el modo en que el paciente piensa sobre sus problemas
y los métodos que utiliza para resolverlos.
Existe
un criterio diagnóstico y de pacientes que permite elegir y recomendar
esta técnica como método preferencial a otras alternativas.
Cualquier paciente, independientemente del diagnóstico, puede
responder bien al tratamiento breve con una combinación adecuada
paciente-terapeuta y una correcta elección de la modalidad breve.
María
José Zamora