María José Zamora
Psicóloga
María José Zamora
Psicóloga

Mobbing:

Qué es el Acoso Psicológico en el trabajo

“Sólo se tiran piedras contra el árbol que da frutos”.

(Proverbio Indio)

El mobbing consiste en una situación laboral en la cual una o varias personas hostigan y maltratan repetida y sistemáticamente a otro trabajador mediante palabras, obras u omisiones deliberadamente.

Esta violencia psicológica ocurre de forma sistemática y recurrente (al menos una vez por semana) y durante un tiempo prolongado (al menos seis meses).

Perfil de las víctimas: Desgraciadamente, las víctimas de este tipo de terrorismo laboral suelen ser brillantes, inteligentes, buenas personas, íntegras, con un elevado sentido de la ética, e interesadas en el bienestar de los demás. Saben perdonar y son autocríticas y suelen ser buenos trabajadores.

¿Cómo se escoge a una víctima? Estas personas son escogidas por motivos muy diferentes:

  • A veces es como como venganza o para denigrarlas porque no son sumisas, se niegan a ser manipuladas o a participar en asuntos sucios.
  • En otras ocasiones dado que, como he señalado antes, se ha comprobado que suelen ser personas muy válidas, con muchas cualidades positivas, el acosador siente envidia.
  • Otras veces el o los acosadores necesitan purgar sus emociones negativas (ira, frustración, etc.) y buscan una persona más débil a quien maltratar, es decir, utilizan a la víctima como chivo expiatorio.
  • A veces la víctima está realmente en situación de debilidad (no tiene amigos en el trabajo, o no cuenta con el apoyo del jefe, por ejemplo) pero en otras ocasiones, la víctima renuncia a defenderse por diferentes motivos (es demasiado paciente, cree que pronto las aguas volverán a su cauce, no tiene claro si tiene derecho a defenderse, tiene miedo de hacerlo por las represalias…)

Teniendo en cuenta que hay muchas y muy diferentes situaciones de acoso, vamos a ver un ejemplo de una típica situación de mobbing:

Todo comienza con un conflicto entre el acosador y la víctima, que torna negativa su relación repentinamente. A pesar de que con anterioridad el trabajo de la víctima siempre haya sido evaluado positivamente, el acosador empieza a criticar feroz e injustificadamente a la víctima. Comienza la persecución sistemática dirigida a deteriorar y denigrar la imagen pública del trabajador:

  • La persona es aislada socialmente, ignorada, ridiculizada, insultada, humillada, criticada o vapuleada con gritos y “broncas” injustificadas.
  • Se le imposibilita la correcta ejecución de su trabajo, bien por sobrecarga, bien por sustitución de sus tareas por otras de menor categoría, o incluso dejándola sin trabajo;
  • Se le niega información y medios técnicos o humanos para realizar correctamente su trabajo;
  • Se ignoran sus éxitos y se proclaman a los cuatro vientos sus errores (a veces ficticios).
  • Se niega que exista un problema o se acusa a la propia víctima de haberlo creado.

La víctima reacciona con estupor y confusión, buscando la causa en sí misma, sin entender muy bien lo que está pasando.

Todo esto desemboca en la destrucción de la autoestima y en explosiones de ira que contribuyen a empeorar su fama entre los compañeros: es acusada de tener problemas de personalidad o de ser una persona conflictiva que se “busca los problemas”.

Las víctimas de mobbing presentan síntomas de Estrés Postraumático, propio de las víctimas de terremotos, accidentes, violaciones, etc. Debido a que sufren repetidos ataques y no encuentran una vía de escape, aparecen trastornos del sueño, ansiedad, estrés, hipervigilancia, falta de concentración y memoria, cambios en la personalidad, ataques de ira, inseguridad, problemas en la relación de pareja, irritabilidad y depresión.

Al sentirse incapaz de solucionar el problema y soportar el acoso sistemático durante tanto tiempo, la víctima somatiza el problema, pudiendo aparecer, entre otros, los siguientes síntomas fisiológicos: dolor de estómago, de espalda, de cervicales, en el pecho, intestino irritable, nudo en la garganta, palpitaciones, sofocos, falta de aire, fatiga crónica, enfermedades de la piel, cefaleas, alergias, etc.

A consecuencia de estos síntomas, pide bajas laborales frecuentemente, lo cual es utilizado contra ella aduciendo baja productividad y personalidad hipocondríaca, paranoide u obsesiva.

Esta escalofriante historia suele terminar con la salida de la persona de la organización, a través de un despido, o de forma voluntaria, sin indemnización (que en muchos casos es lo que pretende el hostigador).

Suele suceder que el mobbing persista incluso después, cuando el acosador facilita informes negativos de su víctima a otros posibles empleadores, con lo cual anula sus posibilidades de reinserción laboral de ésta, que se ve imposibilitada para rehacer su vida, acabada profesionalmente, hundida psicológicamente, con un futuro negro por delante y sin el apoyo moral de amigos o pareja, con los cuales las relaciones suelen estar muy desgastadas debido a las continuas quejas y mal humor de la víctima.

Este tipo de violencia no deja rastro ni señales externas por las que pueda ser acusado el hostigador, a no ser el deterioro progresivo de la víctima, tanto a nivel psicológico como físico.

Si estás sufriendo una situación de Acoso Laboral, no dudes en pedir ayuda a un profesional especializado, que pueda diagnosticarla y ayudarte a afrontarla y superarla.

Lee aquí Cómo Aforntar y Evitar el Mobbing

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