ESTRATEGIA MILITAR CONTRA
LOS ENEMIGOS DE LA FELICIDAD
Ésta es
la única guerra lícita: una batalla incruenta contra
los enemigos del desarrollo interior.
Los problemas psicológicos son el resultado de un bloqueo
en la evolución interior de la persona, que le impide desarrollarse
libremente y ser feliz. Una buena estrategia para eliminarlos
restaura la fluidez necesaria que conduce al bienestar interior.
Para comprender el proceso de curación podemos utilizar
la Metáfora del Guerrero: los problemas psicológicos
representan al enemigo en el campo de batalla: un enemigo que
nos impide avanzar en nuestro desarrollo personal y nos bloquea
el camino hacia la felicidad.
Sufrir en silencio no arregla nada, el conflicto no se soluciona
sólo, el enemigo continuará ahí, bloqueando
y torturando hasta que hagamos algo para evitarlo. Hay que trabajar
activamente para superarlo, hay que luchar contra el enemigo para
expulsarlo de nuestro terreno y para impedir que bloquee nuestro
camino. El que sufre debe convertirse en un guerrero fuerte e
inteligente, que se maneje con valentía y audacia en el
campo de batalla, y si es necesario, que sepa recurrir a un buen
aliado: un buen profesional de la psicoterapia que le ayude a
desprenderse de lo que no necesita. Pero, ¿cómo
llevar a cabo esta batalla?
En primer lugar, realizaremos una primera aproximación
al campo de trabajo y a las operaciones que serán necesarias
para que la batalla sea fructífera. Esta fase corresponde
a la logística, y es una fase preliminar, de exploración
y estudio, pero necesaria para garantizar el éxito en la
batalla. Cuando nos encontramos ante un conflicto psicológico
debemos alejarnos un poco del campo de batalla para tomar perspectiva
del conflicto. Este alejamiento emocional nos permite examinar
nuestros puntos fuertes (en los cuales nos apoyaremos para luchar)
y los débiles (que tendremos que proteger si no queremos
que el enemigo penetre por ahí). El Autoconocimiento en
esta fase es lo más importante para tener una visión
general de lo que está ocurriendo.
Una vez realizada
la fase exploratoria, con los datos recogidos comenzaremos a diseñar
la estrategia: definiremos de qué forma podemos atacar
al enemigo interior, qué vamos a hacer, durante cuánto
tiempo, cuales serán las etapas, y cuál es el objetivo
final. Es un diseño de lo que queremos que sea la batalla
en sí, basado en las conclusiones obtenidas en la etapa
logística.
Tendremos que utilizar la táctica para saber en qué
momento y bajo qué circunstancias debemos llevar a cabo
cada tipo de acción correctora; de qué forma sutil
o contundente vamos a aplicarlas y con cuánta firmeza y
suavidad vamos a actuar.
Disponemos de una variedad de instrumentos o recursos técnicos
que se pueden utilizar de formas diferentes y que constituyen
las armas con las que vamos a luchar. Nuestra técnica consistirá
en la elección de las diferentes formas en que usaremos
los distintos instrumentos: qué armas utilizaremos y de
qué forma las manejaremos.
Estos son los cuatro principios básicos con los que contamos
para plantear y llevar a cabo la batalla.
María
José Zamora Fuertes