DISFRUTAR DE LA VIDA SIN
ANSIEDAD
"El que
teme sufrir, sufre de temor".
Proverbio
Chino
La ansiedad es
un sentimiento de agitación, incertidumbre, inquietud,
angustia o malestar indefinido que no nos permite disfrutar de
la vida. Genera confusión, indecisión neurótica,
temores inexplicables, sensación de peligro y una gran
agitación mental y física. Perturba las relaciones
con los demás y puede somatizarse provocando síntomas
orgánicos como taquicardia, náuseas, frío,
dolor de estómago, sensación de ahogo, y contracturas
musculares, etc.
Muchos factores
pueden ser causantes de ansiedad. A continuación podemos
ver algunos de ellos:
• el estrés, llevar una vida acelerada o desordenada,
la persecución de metas externas a costa de la propia salud;
• los disgustos, preocupaciones, las frustraciones y conflictos;
• las emociones negativas como el odio, la envidia, la ira,
el miedo, la avaricia;
• una educación represiva, miedos, temores, inseguridad,
la imaginación descontrolada, la hipersensibilidad;
• las contradicciones internas, ambivalencias, ofuscación
y un largo etcétera.
Toda la energía
que malgastamos inútilmente con la ansiedad, se puede aprender
a canalizar de manera sabia y constructiva, utilizando su poder
para llegar a donde nos proponemos. Pero, ¿cómo
podemos hacer esto?
• En primer
lugar, hay que desarrollar la autoconciencia para identificar
las causas profundas de nuestra ansiedad, para poder actuar sobre
ellas y eliminar el problema de raíz.
• Tendremos que aceptar nuestras limitaciones internas y
externas, superando los autoengaños y las proyecciones
que falsean la realidad y sustituyéndolos por aceptación,
ecuanimidad y visión clara.
• El entrenamiento psicomental y la atención consciente
nos ayudan a tomar conciencia de nosotros mismos y a esclarecer
cómo nos afecta el tipo de vida que llevamos, qué
significado queremos darle a nuestra vida, qué es lo mejor
para nuestro propio beneficio y el de los demás.
• Habrá que hacer un esfuerzo para enfrentarnos a
nuestros temores, nuestros miedos y limitaciones, para resolver
los conflictos internos.
• Modificar nuestras actitudes mentales: tanto las emociones
como los pensamientos negativos son grandes consumidores de energía,
deberemos sustituirlos por pensamientos agradables y positivos
y realizar actividades que resulten agradables y relajantes.
• Podemos ayudarnos con técnicas psicofísicas
como la relajación los ejercicios de respiración,
el yoga o el taichi, o practicar un deporte no estresante. Todos
sabemos lo importantes que son la alimentación y el tiempo
que dedicamos al descanso.
• Trabajaremos activamente para mejorar las relaciones con
los demás, tomando una actitud amable y desinteresada,
cultivando el amor incondicional.
Podemos aprender
a enfocar correctamente nuestra vida, valorando en su justa medida
la ecuanimidad, la paz y el equilibrio interior y realizando el
esfuerzo adecuado para conseguirlos, pues ellos son los verdaderos
antídotos de la ansiedad. Disfrutar de la vida depende
de nosotros mismos.
María
José Zamora Fuertes