María José Zamora
Psicóloga
María José Zamora
Psicóloga

La Aromaterapia es la utilización de los aceites esenciales de las plantas para favorecer el bienestar tanto físico como psicológico. Es un método natural que se basa en la actividad de las moléculas bioquímicas que contienen los aceites esenciales.

La pura esencia de las plantas, concentrada en forma de gotas fragantes, puede constituir no sólo un maravilloso placer olfativo, sino una verdadera cura de salud.

Egipcios, indios, persas, griegos y romanos, todas las civilizaciones antiguas conocían el efecto de las plantas y las utilizaban en forma de perfumes, bálsamos, aceites aromáticos y ungüentos cremosos. Ellos dominaban el conocimiento de las propiedades de las plantas y las usaban tanto con fines cosméticos como terapéuticos. Este antiguo arte aporta un complemento importante en el tratamiento natural de la salud, además de restablecer el equilibrio y la armonía.

Las plantas aromático-medicinales producen en su interior unas esencias que pueden ser extraídas por métodos naturales como la destilación y la presión. Así se obtienen los aceites esenciales, la esencia volátil extraída de plantas aromáticas. Se trata de productos altamente concentrados: en la mayoría de los casos son necesarios 350 gr. de una planta para obtener tan sólo 10 ml. de aceite esencial, tan concentrados están. Por eso hay que tener cuidado con su utilización, y es mejor ponerse en manos de un profesional para su uso por vía oral. Aunque también es necesario destacar que en Francia se venden en farmacias y parafarmacias cápsulas de Aceites Esenciales para uso interno desde hace muchos años.

La aromaterapia es un tema de actualidad y cada vez hay más personas que desean disfrutar de sus beneficios. Veamos algunos consejos:

– Para ahuyentar los mosquitos podemos difundir en el ambiente unas gotas de citronela con geranio de Egipto.

– Para sanear la casa y reducir los riesgos de contaminación bacteriana y contra los ácaros: rocía con un espray en el que hayas diluido en agua unas gotas de madera de cedro y de ciprés, o de canela.

– Para curar las infecciones fúngicas en los pies: árbol del té aplicado directamente.

– Contra el insomnio: colocar al lado de la cabecera de la cama un algodón con dos gotas de manzanilla romana conocida por sus propiedades sedativas naturales, y dos de lavanda, que es relajante. También puedes hacerte tu propia “brume d’oreiller” (bruma de almohada) poniendo en un espray 49ml de agua de azahar y 2ml de aceite esencial de naranja o mandarina. Pulveriza sobre tu almohada antes de acostarte. También puedes utilizarlo como perfume para aprovechar sus suaves efectos relajantes durante todo el día.

 Para los dolores musculares, masajea con un aceite con árnica.

– Si quieres regenerar tu piel, utiliza el aceite de rosa mosqueta, conocido por sus propiedades cicatrizantes y porque devuelve la elasticidad a la piel.

– Para reequilibrar las pieles secas y maduras, nada como el aceite de argán, que por ser muy rico en vitamina E y ácidos grasos no saturados, previene el envejecimiento cutáneo.
También son conocidas en todo el mundo las propiedades de las plantas para el desarrollo de la espiritualidad y la meditación: sándalo, incienso, mirra, madera de aloe, son usadas en oriente y occidente para purificar el lugar de meditación, serenar la mente y generar recogimiento.
Entrar en el mundo de la aromaterapia es entrar en un camino placentero de bienestar y serenidad en el cual nos calmamos y dejamos que las plantas nos ayuden a sanar.

Formas de Aplicar la Aromaterapia

Desde la antigüedad, el ser humano usa los aceites esenciales de las plantas para crear armonía y con fines terapéuticos, cosméticos y espirituales. Los aceites esenciales son productos altamente concentrados, por eso aunque se comercializan en frascos muy pequeños, cunden mucho.

Además, científicamente se ha demostrado que los aceites esenciales son beneficiosos para la salud. Pero, ¿cómo podemos beneficiarnos de las propiedades terapéuticas de las plantas a través de la aromaterapia?

1.-Por inhalación: Por medio de un difusor de aromas, pequeñas microgotas de esencia son diseminadas en el aire, y cuando son respiradas producen un doble efecto: el cerebro es estimulado directamente por el olfato, y las sustancias inhaladas llegan a los pulmones y allí entran en la corriente sanguínea para producir su efecto terapéutico. Si no tienes un difusor, puedes aplicar unas gotas de aceite esencial en un algodón y acercarlo a tu nariz, o dejarlo en la mesita de noche mientras duermes.

2.- Por aplicación directa sobre la piel, sea extendidas directamente, o a través de un masaje. En este caso, la piel las absorbe y las vierte directamente en la sangre, dejando actuar directamente todas sus cualidades terapéuticas. De esta forma, podemos usar las propiedades de la planta también con objetivos cosméticos. Pero ¡cuidado! dado que los aceites esenciales son sustancias muy concentradas, no deben ser aplicados directamente sobre la piel sin diluirlos previamente en una base (aceite de almendra o cualquier otro aceite vegetal de calidad)

3.- También se pueden tomar por vía oral, pero debido a su gran concentración hay que saber escoger el aceite correcto y diluirlo en la cantidad adecuada de aceite vegetal. Infórmate bien antes de usar este método.

4.-Además pueden ser muy útiles en otras aplicaciones: algunos, como la citronela, repelen los insectos de manera natural. Pueden ser usados en velas, por ejemplo. Otros perfuman y refrescan el hogar: Con unas pocas gotas vertidas en un algodón que podemos colocar en un armario, en una almohada o en la salida del aire acondicionado, o diluir y aplicar en un espray ambientador. Y por último, algunos se pueden diluir en el agua del baño con fines no solo sensuales, sino también relajantes y terapéuticos.

¿Cómo podemos saber si un aceite esencial es de calidad?

Para escoger una aromaterapia realmente eficaz hay que tener en cuenta varios factores. A continuación puedes leer una lista con todos ellos, que te permitirá escoger aceites esenciales de calidad en lugar de pagar por un producto adulterado, sintético o de baja calidad.

Debemos leer bien la etiqueta y comprobar que pone:

– “Aceite esencial” y no “esencia” (la esencia puede ser un producto sintético)

– 100% puro. Si no, quiere decir que está diluído en un aceite base que es mucho  más económico y no tiene las mismas propiedades.

– 100% natural. Lo contrario significa que lo han mezclado con sustancias químicas, también más baratas, y además dañinas para la salud.

– Descripción botánica: nombre completo en latín incluyendo el género, la especie y la subespecie. El motivo es que las distintas variedades de la misma planta pueden tener efectos terapéuticos diferentes.

– La parte de la planta que se ha destilado: cada parte puede producir un aceite esencial distinto. Por ejemplo las agujas del Pino Marítimo (pinus pinaster) producen un aceite antiséptico, mientras que la destilación de su corteza produce un aceite antiinflamatorio.

– El lugar de recolección: Según la zona de procedencia, la planta puede tener propiedades olfativas distintas.

– El procedimiento de cultivo: Una planta que ha crecido en su entorno natural sin químicos dará un aceite de mejor calidad que la misma variedad cultivada con agroquímicos. Además, los pesticidas pueden ser absorbidos por la planta y estar presentes incluso en el aceite esencial.

– El proceso de extracción también puede incluir o no solventes químicos derivados del petróleo o desincrustantes, lo cual influirá fuertemente en la calidad final.

Por supuesto, todos estos son requisitos para que un aceite esencial sea realmente terapéutico. Además, las buenas marcas de aromaterapia se comprometen a recolectar las plantas en el momento adecuado para que éstas contengan la mayor proporción de aceites esenciales.

– El quimiotipo indica la composición química del aceite esencial, la cual muestra las propiedades terapéuticas del aceite y también su grado de toxicidad. Se determina en laboratorio mediante un análisis cromatográfico y espectrográfico que permite identificar todas las moléculas aromáticas, cuantificarlas en proporción y seleccionar precisamente los aceites esenciales para un uso seguro y eficiente. Constituye un verdadero documento de identidad del aceite. Puede variar en función de la composición del suelo, de los días de sol, de la humedad del clima y del momento de la cosecha de la materia prima. Numerosos aceites contienen más de un quimiotipo, lo cual quiere decir que tienen un abanico de virtudes muy amplio.

– El precio: Huye de aceites esenciales emasiado baratos. Ten en cuenta que para fabricar un kilo de aceite esencial se necesitan 150 Kg de Espliego (Lavandula angustifolia); o 1 tonelada de Helicriso italiano; o 4 toneladas de pétalos de Rosa de Damasco. Si te venden 5ml de aceite de Rosa de Damasco por 5€… es un poco raro, ¿no?